Show simple item record

dc.contributor.authorOlivera Díaz, Álvaro
dc.date.accessioned2020-10-13T02:39:49Z
dc.date.available2020-10-13T02:39:49Z
dc.date.issued2016
dc.identifier.issn2215-7840
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/11227/10833
dc.descriptionRevista Ciencias Biomédicas Vol.7, Núm.1 (2016) Pag. 152 - 156es
dc.description.abstractDurante más de cinco décadas desde la demostración de los efectos teratogénicos del virus de la rubéola, no se conocía de patógenos infecciosos que causaran defectos congénitos de microcefalia. Hasta el nuevo brote de Zika detectado a inicios del año 2015 en Brasil, no se había podido demostrar que algún flavivirus causara defectos congénitos en humanos. Recientemente, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, confirmó mediante estudios la relación causal entre el virus del Zika y defectos congénitos de microcefalia, además de otros graves defectos cerebrales. El virus se ha extendido rápidamente en América y un incremento en el número de recién nacidos con microcefalia genera desafíos ante las políticas públicas de control sanitario. El propósito es examinar las acciones preventivas y terapéuticas en salud pública ante este hecho emergente.es
dc.format.mediumapplication/pdfes
dc.language.isospaes
dc.publisherUniversidad de Cartagena: Facultad de Medicinaes
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0es
dc.subjectVirus zikaes
dc.subjectMicrocefaliaes
dc.subjectPromoción de la saludes
dc.titleZika y microcefalia: ¿Quién investiga?es
dc.typearticlees
dc.rights.accessopenAccesses


Files in this item

Thumbnail

This item appears in the following Collection(s)

Show simple item record

http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0
Except where otherwise noted, this item's license is described as http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0